
Tras la salida de Android, si observamos el catálogo de dispositivos móviles disponibles para la empresa encontramos ya una gran variedad: Blackberry, iPod, Symbian (Nokia a la cabeza), Palm (que ataca de nuevo con la Pre) y el propio Android.
Sin embargo, más allá de herramientas de productividad personal (correo, agenda y contactos), no se han extendido de manera masiva aplicaciones de negocio, tales como acceso al ERP, CRM, etc. (si no tenemos en cuenta aquellas concretas de logística). Y cuando hablo de extenderse, me refiero no sólo a gran empresa, que también, sino sobre todo en PYME.
Junto con el fenómeno de las plataformas llega también el de las "App Store", tiendas que permiten acceder a todo el catálogo de aplicaciones para cada plataforma. De forma complementaria se han sacado para los diferentes entornos los correspondientes SDK (entornos de desarrollo), que permiten de forma libre y (teóricamente) abierta, desarrollar aplicaciones para los móviles con dichos sistemas operativos.
Una de las grandes dudas es qué plataformas predominarán en entornos empresariales, y sobre todo cuándo empezarán a extenderse las aplicaciones de negocio en los dispositivos. La realidad es que ya existen aplicaciones que funcionan de forma perfecta, pero siguen sin calar en las empresas. Uno de los ejemplos más claros es el de Elondra (www.elondra.com), aunque hay muchos más en marcha.
Blackberry tiene un carácter eminentemente empresarial, y Android, en mi opinión, lo tendrá. Pero sorprende que el iPhone se haya vendido tanto en empresa, cuando su orientación es quizás menos profesional que de ocio.
En todo caso los modelos de desarrollo de aplicaciones que presentan todas las plataformas aportan un ecosistema con mucho potencial y que seguro facilitará el cambio definitivo de las empresas hacia una movilidad total.
