lunes, 21 de abril de 2008

"Envíaselo a un amigo", ¿o quizás no sea tan buena idea?

Resulta que leo una noticia según la cual la Agencia de Protección de Datos ha multado a una web por incluir la opción de "recomendar a un amigo". Leyendo el detalle de la noticia entiendo que esto es así porque los fines del envío son promocionales, aunque no me queda del todo claro. En todo caso el motivo de la multa es que el destinatario del envío no ha dado su consentimiento expreso a la recepción de ese contenido.

Más allá de los detalles, me ha resultado curiosa esta noticia, pues las implicaciones que tiene son quizás más importantes de lo que a primera vista parece. El modelo de promoción viral, en el que una web aprovecha el boca a boca facilitado por la inmediatez de este tipo de envíos (y muy en la línea con el concepto de web 2.0) queda invalidado.

Aunque entiendo que esta prohibición no afecta a contenidos no promocionales (artículos, documentos, etc.), creo que en este caso la APD está siendo excesivamente estricta, pues aunque es la web la que envía físicamente el email, es un usuario ajeno a la web (en teoría) el que ejecuta el envío.

Me iré olvidando por si acaso de mandar recomendaciones de productos a mis amigos (desde las webs que después de esto sigan implementando la funcionalidad), no vaya a ser que los largos tentáculos de la APD me alcancen (si no lo han hecho ya antes los de la SGAE).

1 comentario:

Nordic dijo...

En muchas webs que he realizado han sido los propios clientes los que me han dicho quita esa funcionalidad, precisamente por el problema que comentas.

A mi también me parece excesivo, pero ya se sabe que las leyes suelen estar un tanto perdidas en asuntos tan nuevos como Internet.