lunes, 9 de marzo de 2009

Grandes majorcos (III)

Esta semana finalmente sacaré del horno post de otro tipo, pero no me resisto a publicar una entrega más de las joyitas de mis amigos.

Espero que os ayude a afrontar una semana más de duro trabajo.

- Hoy, sin ir más lejos, una buena amiga comentaba que "no le llegaban las neuronas al cerebro". Todavía de resaca, claro.

- Otra amiga, hace tiempo, comentaba de otro: "Lo tiene en el inconsciente". Los psicólogos lo conocen mejor por "subconsciente", no?

- Nuestro ya conocido amigo, indicando un walkie para niños, mientras al otro lado lloraba un niño: "Está sonando el niño".

- Él, una vez más: "Vámonos, que si me quedo más, me quedo."

- Él, sobre mí: "A Ángel se le iluminó la idea". Es lo que tengo, que las ideas se me iluminan en la cabeza.

- Un amigo (sí, él): "Que sería sin estos momentos". Era un momento de exaltación de la amistada. Pero no terminó de dejar claro qué es lo que sería.

- Él, una vez más. "Me estoy globalizando". Quería decir que se estaba ruborizando.

- Él: "La vida es un valor que hay que respetar". Ante la carcajada general, aclara: "Lo de la vida lo dice mucha gente, y me tocáis los huevos".

- Él (aunque me torturéis no diré el nombre, que tiene vida pública): "Que, has metido un poco de bromuro a tu mujer para que se duerma?". Parece ser que a los hombres el bromuro les inhibe el deseo, pero a las mujeres les sirve de tranquilizante.

- Y el último: "Me pone un gintonic con tónica?". También suyo, aunque quién no ha pedido un gintonic así alguna vez?

Hoy veo que me ha salido casi un monográfico, pero merecía la pena centrarnos en nuestro gran showman profesional.

Sigo guardando bastantes aún, así que me veréis pronto de nuevo con más majorcos.

Feliz semana!

2 comentarios:

Banyuken.es dijo...

Te voy a sorprender, como me sorprendí yo hace algunas semanas:

(extraído de la Wikipedia, subconsciente):

"La psicología actual lo descarta, centrándose sólo en la existencia de la consciencia y lo inconsciente."

Angel Barbero dijo...

Pues tienes toda la razón. La verdad es que ahora ya le quita gracia al comentario, aunque nos seguiremos riendo de nuestro amigo, así que no se lo digas a él! ;-)